Del poemario DIEZ COPAS

Publicado en por Corrección de textos literarios y traducciones

 


PREFACIO:

 

Yo morí siete veces. Esas son las que recuerdo por ahora  y aquí estoy con los que resuelven todo maldiciendo u orando. No estoy solo en el malecón de la isla donde las palabras son a veces  inteligentes o igual de premonitorios que los sueños.

 

Nadie que duerma sabe que hay lobos agazapados en la cercanía de sus mentes.

 

Los sueños eternos esperan que regresemos con los ojos cansados y que acostados en un banco durmamos. Con los ruidos  de la madrugada y en total oscuridad, los alientos húmedos rondan por doquier.

 

Morí ocho veces con esta y he visto la parca  cuando regresaba del espanto. A otros nunca los vi regresar de los arrabales, de las calles de Cienfuegos, Florida o La Gran Vía.

Quizá decidieron irse a conocer a otras mujeres u hombres escondiendo sus rostros conocidos, detrás de diez copas.

 

¿La simpleza de la muerte los asusta? La enfermera asustó su propia alma al verse desnuda y olerse.

 

La que volverá fea y lánguida avisa que la palmó, nada más. Se esfumará como el día que la vieron por última vez en una favela de Río de Janeiro.

En la Plaza de las Ventas, donde los tumberos me conocen, asisto a todos en su camino hasta  los lobos.

 

En los cuerpos horizontales vagan sueños y cuando no, la mente pesadillea.

 

 

Jorge Stteger Bongoâ

 

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
E

Que nos rompan el corazon nos hace sentir vivos
Responder
M


Yo he muerto tantas veces como me han roto el corazon y resucitado tantas otras como me he vuelto a enamorar #amor



Responder