DOS CUERPOS (poema)

Publicado en por Corrección de textos literarios y traducciones

 

 

 

 

 

 

 

Conozco el lugar de la ciudad

donde escondernos de la noche.

 

Miramos el reloj

y podemos descubrir la verdad 

que amenaza mentirosamente

al amor y a la traición.

 

Los pasos están grabados en la mente

de los vampiros sin nombre

que se desprenden de las gárgolas

y se marchan después del sacrificio.

 

Sé muy bien

quién miente de los dos cuando el día

marcha de ronda y cae al abismo.

 

Por momentos

el agua devuelve la cordura a un dios enfadado

y cuando la tormenta acaba de pasar

un renovado manantial de caricias

seca muchos huesos como los míos.

 

Devoras mi carne en un tiempo corto y preciso.

Todo parece clandestino y lo es.

 

Llama con insistencia el mutismo al secreto.

Golpea a la puerta primero

llama al timbre y después al teléfono.

Sabemos quién es

y nos mantenemos con la conciencia despierta.

 

De manera brutal

(la que se lleva  parte de mi alma),

se acuesta junto al nacimiento de la muerte

y no soy capaz de renunciar al dolor.

Después,

¿qué hay después del tiempo que parece lánguido

e insiste en no pasar más que en el reloj de pared?

 

Después de todo

nos presentamos a la fiesta que no podemos estrenar.

 

II

 

Él está reservado a los invitados

y te presenta como a su fiel y hermosa esposa.

 

La misericordia del diablo hace al milagro trascendental

cuando el juego es de miradas jactanciosas y soberbias.

 

En el primer piso de la mansión regresamos al sexo.

Sigo enamorado de tu piel

y no me escondo en la ciudad del descanso

donde habita el aire de tus faldas arrancadas.

 

Permites que me funda en el océano de tu fuente

porque;

en las ráfagas de tus besos caen

los silencios más escandalosos y trágicos.

 

 

III

 

 

Todo se rompió de repente

cuando arrasó la puerta otro tiempo

y los aires en él fueron irrenunciables.

 

Con  furor desmedido

arrasó con un piropo, una flor y dos balas.

 

Jorge Stteger Bongoâ

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A


"Tú y yo no somos más que una cosa:


No puedo hacerte daño sin herirme.


Esto no es mío, es de Gandhi, pero estoy con él



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R


No entiendo nada. De nada.. de nada.. de nada.. de nada.. de nada... de nada..



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