PODER PUEDO (poema)

Publicado en por Corrección de textos literarios y traducciones

Recorro el mundo con el miedo a la muerte

de las costillas mías.

Paso selva y mares, montañas, ciudadelas

temor y hambre. A veces quedo fosilizado

arcaico y viejo, pasmado...

A veces,

me encuentro en las suturas del destino

y en medio de la vida me apasiono

con la ira de aquellos que tienen antojo por matarme.

 

Los llevo en mi sombra sedientos de sangre.

 

Se reconfortan con yugulares rojizas

entre sus fauces, cuando las noches son noches

y se hacen fogonazo para que lloren las viudas.

 

Duro y certero es el corredor de la bala apasionada.

 

Abre a su paso todo el aire que se le cruza

y lo difícil

de pensar que es un sueño y nada más,

es lo más peligroso cuando amaneces sudado.

 

Abro en dos el alma mía

y me incinera el sol poco antes que la luna llegue.

 

Todos ellos tienen un trágico deambular.

Son esos ciegos que andan las calles

de las calles de las calles de las calles de las calles

y callejuelas y caminos, campos y veredas.

Son sordos los oídos del noctámbulo

y del mal dormido murciélago.

 

El espantapájaros que no sirvió para distraer al gorrión

el pantano que no sabe de sus aves

y yo, que no sé si estoy despierto o soñando

me deshago en viento, me pierdo ceniza

y me defino en el murmullo de los ciempiés

cuando me sumerjo entre las rocas del mar..

 

¿Qué poder puedo atenuar con mi cuerpo yerto?

¿Qué siente el poder con mi cuerpo enrarecido

y hecho calabaza para los cerdos?

¿Qué cerdo será servido en sus platos de navidad

y quién será el agraciado con mis genes?

 

Aquí, en la sombra del desierto,

bajo la secreta distancia

entre la marioneta y el titiritero,

la obra concluye.

 

Con los aplausos de los vencedores

y la pena en el vencido

ya no importa cuántas veces debí maldecirles.

 

Lo importante

es que llegue a tus brazos.

para que no importen en cuántos calabozos

estampé mi firma y mojé las paredes con mi sangre.

 

Ya no importa si el titiritero vive

o murió de hambre en una mazmorra indigna…

 

Nada importará si vuelvo.

 

Revivo en el poder que me da

el tono de tu piel en mi lengua

y allí y sólo allí

encuentro lo que nunca me pudieron arrancar.

La utopía pesadillea y en el poder de mi hombría,

me beneficio de las agallas, de la sangre y del sol

para llegar a tus brazos y allí vivr con paz…

 

Jorge Stteger Bongoâ

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
I


Algo más te quedó...no seas así...Aunque no quieras reconocerlo...en las mazmorras se quedó solamente el tiempo...la única libertad y poder que tenemos,está en nuestros sueños..y eso Jorge...los
seguiremos teniendo..hasta más allá de la muerte...Quieran no no!!!


 



Responder
A


Con sangre, sudor y lágrimas dicen que está escrita la historia.


Qué importa la historia si ya es pasado!


Para qué remover viejas heridas, para qué evocar hechos o invenciones de aquello que ya no está!


Es desperdiciar el presente y quedarse anclado perpetuamente en un algo que... a quién le importa!


La vida, a pesar de los pesares, sigue siendo bella y si aún te sorprenden los colores del amanecer es que has ganado a tu pasado.


Solo eso, sin más, solo con tu dia a dia puedes abrirte un paso hacia adelante.


Con paso firme y...sin volver la vista atrás.



Responder