ERA PECADO MIRARLA (poema)
Entró al mar. Tomó su baño de la noche y volvió a dormir. No se arrulló en los brazos de Morfeo ni se mofó del sol cuando secó su sombra. Era pecado mirarla pero mojada como estaba miré sus gotas, nunca su piel. Entró el día a rayar y en ese momento pasaba mis labios por tus pezones. Mi lengua con el chocolate fundido del último bombón pasé por tu ombligo y te estremeciste. La luna seguía pasando sus curvas por el otro lado del mar y con mi boca llena de champaña llegué a tu fuente que confundí con dios. Mezclé la sal, tus sentidos, los labios y el néctar, puse las estrellas como hielo y mis dedos como paletilla. ahondé en tus dones y misterios. Te vi morir en mis brazos pedir piedad, cerrar los ojos con fuerza… Te vi y recuerdo tu gesto inmediato cuando el sol paró su fuerza sobre el balcón. Es día y fue noche. Es sábado y fue domingo Eres tú y yo soy tú. Fue noche y eres día Eres sal y sombra, eres tú y yo soy día… Siembras nada y cosechas todo, soy tu campo y tu lluvia tu piedad y santidad. Eres mansa y ahondé en tus dones de señora para ser tu seriedad. Jorge Stteger Bongoâ
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