ME ABRASAS (poema)
Mujer de todos los colores
y el mismo perfume a los aires sin vientos.
Mi nena,
a ti te escribo ahora que no te veo.
Al momento de damos el alma,
muriendo un día y amaneciendo otro,
nos asaltó la mirada
desde los frutales y
fuiste aguardiente desde la almohada.
A pesar de tu escote
respiré el aire más dulce
y acaricié el cielo desde tu sal
en la mañana más fresca.
Me dejé invadir por la esencia de amapola,
la flor del tiempo
la flor que te ilumina, la instancia perfecta
y el nétar de tu manantial.
Eres la madre de los amaneceres,
mi reposo,
mi sombra y fulgor.
Eres hembra,
de carne y hueso
de vicios puros, de religión inconfesada,
de observaciones agudas..
Vienes del mar
envuelta en las llamas de tu pareo
y me abrasas.
...¡¡¡y por dios!!!, ¡¡¡cómo me abrasas!!!
Amaneciste un día y de noche me quedé contigo.
Sin la locura de tu preciosidad en mis dedos
y sin dos columnas de cordura,
vi tus rodillas prudentes, muslos correctos,
dedos impecables, labial y pelo suelto.
Me fijé sobre la ropa
en tus senos admirables
los pezones ejemplares,
para mis labios e intensiones
...¡¡¡y por dios, amada mía!!!,
¡¡¡cómo me abrasas!!!
Con tu sonrisa de cría, con tus orejillas bajo el cabello
tus pies en mi boca y toda tu piel en mi lengua,
me detengo en tus silencios y gemidos…
No me sacas de tu lado
cuando paso mis diez yemas en tus lugares
que confundo con un huracán furioso
interrogantes y exclamaciones.
Tus manos asidas a lo que queda de sábana
me dicen cómo llego y
enciendes tus colores Nena mía,
y dicen lo mucho que deseas continuar así
...¡¡¡ y por dios corazón!!!,
¡¡¡cómo me abrasas, cielo mío!!!
En tus ojos, esos ojos tuyos, querida mía,
están vivas las estrellas
y eres la única dama que ve cómo
en este cacho de carne
entra el hombre que te ama.*
Del poema: El Hombre Que Te Ama. Búscalo en este mismo Blog
Jorge Stteger Bongoâ