ME ESCAPÉ
Me escapé como se escapa un adolescente
con furia con causa.
Así mismo
se dijo adiós
y tapizó el piso con su esqueleto.
Rió antes de hacerlo.
Se mofó de todos nosotros
y después emprendió otro viaje.
Fuera el infierno soltó la risa.
Revoloteó su alma entre nosotros
como lo hace un espanto como lo hace una llama
como lo hace un esperma en una garganta…
Lo vi enterrar en sí mismo un puñal brillante
como se entierra un recuerdo
y la soledad en la roca.
Brilló más el sol.
Explotó sin lágrimas.
Se llamó a un adiós mendigado y en él
un discurso brota de la boca de un pastor.
Nadie dijo que no supo amar
y que fue un perro rabioso
todos
dijeron que fue el mejor
marido y padre
y yo vomité.