MÍO SOY (poema)
En la permanencia de un rayo
ese reptil de poca monta con sus rodillas gastadas
alza su vuelo y se va.
En las fauces nórdicas de ese albino
cuelgan los mocos de un bebé
y ríe antes de morir.
En las manos del mundo con el albur se estafa
y aterrado, paralizado y en pánico
el miedo se esconde.
En las casualidades tu presencia
en el pañuelo mojado del adiós
tu despedida brutal.
Dices no cuando es algo parecido al si
Mientes cuando uno se equivoca y el otro no oye
Musitas si y no cuantas veces sale el sol
y escondes la sombra en tu tatuaje.
Mencionas el gentilicio, le pones un pronombre
y lo olvidas al lado del anonimato.
Dices la oración vespertina y se rezas de espaldas.
Modificas los sueños a pesar de las pesadillas
cuando esas espaldas tuyas me invaden la vista
tus senos la boca, tus dientes me muerden
te escondes en mis heridas,
me desmenuzas y me dejas vivir
desprovisto de alma.
El ruido de los demonios ajenos me deja pávido
pero a los tuyos los conozco y no les temo.
Los rayos siguen su ruta
como una manada asesina.
La luz natural se envuelve en esos pergaminos
que guardas celosa en la buhardilla
y tus aullidos, no son gestos vertiginosos
pero se oyen y eso es lo que vale.
Dejo correr la vida por momento
y se me escapa de las manos.
Dejo volar tus miedos y los atrapo para mí
dejo que te creas mi dueña y te robo la ilusión
dejas que piense que soy eternidad y te ríes de mis demonios.
Igual te amo. Igual me amas. Igual eres diosa y diabla
mala y buena, burguesa o peona pero eres mía
y mío soy
Jorge Stteger Bongoâ