SE FUE (poema)
Pasó por la luna una limousine
azul melancolía.
Llevaba tu nombre desértico
en el vidrio empañado del parabrisa
y la sonrisa vehemente que mostrabas
con la peluca sobre la aureola,
opacaba tu luz
Musitaste con voz dócil y malcriada
el cántico que no se oyó en el nido.
La cama sirvió de estrella
y la sábanas fueron la niebla de blanca fe.
La jornada de uno y otro sudario
con sus arenas calizas decidieron cabalgar
entre el cielo y el adiós.
Tu silente distancia, establecida como premonición
se estampó en mis ojos prisioneros
cuando era agosto y hacía frío.
Se hizo abril cuando en mayo
llegué de otra mano.
Caminaba ayer contigo de la mano
y amaneció el sábado platino como lluvioso.
La caricia inconstante en un pétalo de piel
y la razón si ser mayor que un átomo
surgió con la desesperación en un sueño
que se hizo pesadilla, que se hizo amanecer
y un tremendo día malo.
Llegó la nueva noche de invierno
con las manos vacías.
La palma abierta reverenció
el sinsabor de la despedida
y te fuiste porque te dejé marchar.
Jorge Stteger Bongoâ