BAMBALINAS (poema)
Mi amiga se llama
Soledad de la Buena.
¡¡¡Ay amor mío!!!
que tremenda es la distancia
cuando los latidos tuyos
no alcanzan mis oídos
ni acarician mi presente.
Merece nuestra historia
despotricar con la tinta en la mano.
Ganará si dura lo eterno
cuando la mano escriba al detalle bajo la sábana.
En tu nombre, en el recuerdo de tu fuente,
de tus rodillas, de tus senos y labios,
no oigo nada ni veo tu cercanía
pero te sueño.
¡¡¡Pero cómo la sueño señora!!!
II
Saber de tus días supone un reto
y un ultraje que lleva a otro.
Igual lo hago.
Te quiero cerca y reposando en mí.
Por lo de la distancia estamos lejos
pero con la distancia larga de antes
estuvimos muy cerca cuando nos queríamos.
¡¡¡Qué tremendo es estar vivo sin tus pálpitos!!!
pero te sueño… ¡¡¡y cómo te sueño despierto!!!
III
El final se llevó por delante a los telones del teatro.
Te paralizaste cuando no hubo aplausos que festejar
o no hubo una razón para sonreír.
Te dejaste atrapar por el cortinón del sueño
y lo hiciste libertad rompiendo tu mirada hacia mí.
No sabes lo que es estar presa o pasar hambre
por eso fue fácil ser público y no aplaudir.
Con la distancia fuimos concientes de querer tocarnos
con la cercanía de tu voz, me sentí desprotegido
y con la parte final de la ópera prima,
me fui quedando en silencio
sin ver más nada que tu sombra, sobrevolar el escenario
donde a oscuras, tropecé...
Jorge Stteger Bongoâ