BLUE (poema)
Elegiste el exilio y sus pesares,
maduraste a la sombra de cualquier árbol
y mueres para después vivir entre los muertos.
Si fuera vida te la daría,
si me creyeras sol tendrías mi calor
y si vieras que voy vestido de luz
pídeme que te aclare la borrachera.
Si fuera vida te daría todo cuanto poseo
si fuera algo más que la sombra
que nubla tus ríos de sabia
marcarías tu necesidades con el lápiz
que usas para escribir tus hechizos.
Recuerdo tu sangre y la cama y a tu gato
y a tu risa buena y oigo tu música de blue y
me moja la lluvia que me ve caminar
desde lo lejos a lo cerca.
En tus vidas de los muros para dentro
y en tus ojos clavados a la distancia del iris arqueado
el son de ese blue busca que seas su víctima
para pasarse la noche contigo.
Usas su falda roja pegada al alma,
pintó tus ojos y tu boca
con el rojo flameante de la vehemencia,
a su gusto y semejanza.
Dejaste tus sandalias abandonadas
antes de llegar a la arena
y te pusiste de frente al infinito.
La arena te recordó.
Alguna ves te vio sacudir las ropas
para vestirlas después.
En la playa de los encuentros casuales
oyes la voz suave del pasado.
Te vuelve a seducirte la idea
de pasar por lo mismo y que sea
a partir de ahora tu presente.
Las bocas son raras y enardecidas.
Los monosílabos que murmuran en tus oídos
son viejos ardiles de los almanaques.
Las voces son las mismas
que alguna vez te llevaron
a desvestirte frente al mar.
El blue sigue ronroneando
como un gato anónimo,
como el último número que marcaste
como el astronauta que ríe antes del escalofrío
y como la fiebre que mata al poseedor de tus besos.
Jorge Stteger Bongoâ