DEPENDENCIA (poema)
Que precario
es despertar con sentimientos contraídos
independientes al clima o de cabezas.
Qué difícil es sentir nostalgia
cuando los impulsos no encuentran
una pared a la cuál golpear.
Sin pasaje al infierno, de fiestas y orgías
sin derrota a la cuál culpar
ni modo de copular con la denuncia
me deshago en la fortaleza de un elefante manco
en los pasos de una oruga de guerra
en los infartos del fumador...
Qué difícil se hace caminar sin zapatos
sin espíritu que me empuje, sin medicina
que me sane la decencia de no amarte
y decirlo a los cuatro vientos.
Qué sonriente
es la noche cuando muestra su única muela
y sus millones de caries
y qué miserable parece
cuando se inscribe el nombre de dios
detrás de la bomba.
¡¡¡Qué increíble es que no te desee!!!
¿Qué decencia esconde este poema cuando
todo lo que escribí es hiriente y mentira?
¿Dónde está la compañía del otro
y dónde ando yo que no te acompaño?
Cuán difícil es transitar los pasillos
hasta llegar a la morgue donde
le hacen la autopsia
a la muerte de los orgasmos y espermas.
¿Qué sinopsis puedo hacer de mis letras
si las nauseé como al agua tibia
en nuestro manantial sin árboles.
¿Qué poder tiene el poder que no puede
resolver los problemas de decencia
los problemas de entrega, de volcarse
en un si a un todo…
¿Qué entrega puedo hacerle
a la mujer amada que está lejos
que me espera, que me ama
y me odia y…?
Jorge Stteger Bongoâ